Artistas seleccionados:

Los 10 proyectos seleccionados en PAM!26 que participarán en PAM!PAM!27 son los siguientes:

Mátame, que moriremos juntos. talarcos 
Litotecnias. Lara Ribes Fernández 
Hagamos como que vuelve el agua. Claudia Sáez 
El último giro: lavar una piedra. Sara Reyes 
Que el fin del mundo te pille bailando. Lu Margalef 
Veo veo. La Jeta
A qué suena el espacio soñado. Lucía Mir 
LA NADA NADEA. Miguel Ángel Sweeney
An die Gaffer. Manuel Monterrubio
Cuatro estómagos. Cecilia Serrano Moreno y Valentina Noya Leal

Proyectos suplentes son:
El querer del trigo. Marta Blasco
Arraigados al Olvido MuMa

Piezas seleccionadas:

Mátame, que moriremos juntos. talarcos 

Expulso el vacío para sentirme lleno. Lo único que logro es vaciarme.

¿Quedará algo de mi en ti cuando ya no estemos juntos?

Me preocupa pensar que sí.

Te siento al tocarte. Me pregunto si tú me sientes de la misma manera.

Si acaso me sientes.

¿Será posible sentir igual cuando hablamos en lenguajes distintos?

Apuesto todo a una cuerda floja que nadie sabe cuándo caerá.

Un casi algo que nunca llegó a definirse.

El pesar es menor cuando se está en equilibrio. El durar es distinto cuando

se trata de desgaste. La fé ciega de encontrar seguridad en la duda. Dudar

de uno mismo parece la única respuesta que no espera nada a cambio.

Así parece fácil tirar por tierra cualquier rastro de estabilidad.

El [contenedor] pierde su fisicidad, se olvida de su ]contenido[.

La línea entre quien sujeta y quien es sujetado parece diluirse.

¿acaso hay uno por encima de otro cuando se habla de contacto?

El cuerpo como dispositivo. Una bomba sin reloj que nadie sabe cuándo se desactivará. Nunca supe jugar sin hacer ruido.

Litotecnias. Lara Ribes Fernández 

Esta instalación invita al espectador a explorar un microterritorio en el que los límites entre lo artificial y lo originario de la tierra se han desdibujado. Un mundo en el que lo geológico, lo biológico y lo técnico ya no se pueden advertir fácilmente.

A través de la producción escultórica, se propone una
fusión de diferentes materiales y procedimientos industriales contemporáneos con las morfologías y texturas propias del entorno natural, como paredes rocosas o formaciones de sedimentación mineral, generando configuraciones que aluden a una “naturaleza” irónicamente reconstruida. Este
enfoque se desarrolla desde una práctica experimental y procesual, propia de una investigación abierta que no busca conclusiones cerradas, sino activar preguntas y posibles lecturas.
Las estalagmitas crecen muy lentamente, un promedio de 1 cm cada 100 años. Estos largos procesos chocan con la inmediatez de las tecnologías actuales y futuras, así como con los ritmos de producción. Litotécnicas nos hace cuestionarnos, desde la práctica artística, si un futuro posible pasa por la aceptación de esta mezcla simbiótica, pero también por una interrogación crítica de sus implicaciones, los límites del progreso y la necesidad de replantear nuestra relación con el entorno.

Hagamos como que vuelve el agua. Claudia Sáez 

Todos necesitamos algo a lo que aferrarnos. Un sitio al que pertenecer, algo de lo que formar parte. En 2012 dejó de pasar el agua por el lavadero de
Mora de Santa Quitería, una pedanía de Tobarra, Albacete.

La Milagros echa la goma del riego pa’ que
parezca que cae agua de La Pilica, en la merienda
de las fiestas de Santa Quiteria que la hacemos
ahí. Y aunque sabemos que es mentira, todas nos
alegramos como si bajase el agua de verdad:
Ayyyyy que viene, que viene!!!

El lavadero contiene una fuerza colectiva, una comunidad con su propio lenguaje y expresiones, el confesionario, la cuna del cotilleo, el lugar de trabajo, el jabón, la loseta. Recuperar la materialidad de un lugar vivo, la memoria colectiva que habita un espacio prácticamente abandonado. Solo habitan huellas, pequeños actos inocentes que anhelan el recuerdo.

El último giro: lavar una piedra. Sara Reyes 

El presente proyecto se plantea como una continuación de la investigación acerca de las relaciones entre objeto, materia y acción. Se presta atención lo descartado, siguiendo la línea de creación escultórica previamente desarrollada en torno al objeto encontrado e ideado, y se propone la piedra como elemento de estudio, entendiéndola como primera forma elemental que ejemplifica y concluye estas ideas.
A nivel conceptual, se formulan reflexiones acerca de la estética y concepción de lo bello. Lavar una piedra: ¿abrillantar su superficie y privarla así de su propia y compleja definición de belleza? ¿O mantener todos sus rastros e imperfecciones que la condenan a desaparecer en el
paisaje?.

A nivel constructivo, se realizan diversos lavaderos de piedras. Se incorporan para ello elementos propios del imaginario cotidiano que son alterados, combinados y resignificados, hasta ser convertidos en artefactos absurdos sujetos a su posterior y performática activación.
La propuesta busca establecer un marco de trabajo para la reflexión teórica y exploración formal interdisciplinar. A través de estos mecanismos generadores de movimiento estático, se habita de forma lúdica la ambigüedad inherente a las inquietudes y contradicciones planteadas.

Que el fin del mundo te pille bailando. Lu Margalef 

Que el fin del mundo te pille bailando busca crear un archivo artístico de Valencia en el actual revival del indie sleaze, un fenómeno estético y musical de finales de los 2000 ligado a la cultura del club y las salas de concierto. Este fenómeno comparte paralelismos con otras épocas de crisis económicas y sociales, ante las cuales se respondió con fiesta y disidencia.

Tras la resaca de la pandemia y con incertidumbre hacia el futuro, algunas comunidades de las nuevas generaciones buscan recuperar el tiempo perdido y crean redes de apoyo para enfrentar retos económicos, sociales, políticos y climáticos. En este contexto, nos centramos en la escena musical underground valenciana y exploramos sus lugares de encuentro: salas de conciertos, clubs, bares y las calles de la ciudad.

Las obras, además de homenajear a personas específicas de la escena, destacan momentos de conexión, diversión y disfrute a través de la música. Niegan que sean meros actos hedonistas y los defienden como una respuesta al aislamiento y la alienación que afectan a los jóvenes. El archivo busca capturar la esencia de esta escena y mostrarla como ejemplo de comunidad que resiste a tiempos convulsos viviendo la música, la cultura y la fiesta.

Veo veo. La Jeta

Observar implica, simultáneamente, exponerse; basta con la posibilidad de ser observado para activar un estado de autoconsciencia constante. El acceso clausurado transforma la experiencia por un gesto mínimo de asomarse, condensando la lógica de la vigilancia contemporánea.

En términos de Michel Foucault, la visibilidad funciona como un mecanismo que se interioriza, donde el sujeto regula su propia conducta en relación a la posibilidad de ser visto.

Desde fuera, se percibe un dispositivo en funcionamiento continuo que es observado tanto por quien mira, como por un sistema de cámaras que registra esa misma acción. La presencia de una máquina en el interior introduce una dimensión opaca del sistema: no se revela completamente su función, pero su actividad constante sugiere un funcionamiento autónomo, como si sostuviera el propio régimen de observación. Actúa como una infraestructura que hace posible la circulación de la mirada, sin necesidad de hacerse plenamente legible. La máquina no sólo es objeto de observación, sino que produce las condiciones mismas bajo las que esta tiene lugar.

De este modo, el espectador ocupa simultáneamente la posición de quien observa y es observado, y la mirada queda capturada y devuelta, haciendo visible el propio acto de vigilar. La mirada deja de ser neutral y se convierte en una forma de implicación.

A qué suena el espacio soñado. Lucía Mir 

La llamada música de las esferas constituye uno de los núcleos fundamentales de la tradición de la música especulativa, entendida como una vía de conocimiento que articula cosmos, número, alma y armonía. Desde el pitagorismo hasta el Renacimiento con figuras como Johannes Kepler, esta doctrina concibe los astros como cuerpos en vibración, y sus órbitas como estructuras sonoras invisibles, objeto de interpretación durante siglos entre lo físico, lo simbólico y lo imaginario.
En el contexto contemporáneo actual, en el que el mundo en el que vivimos ha sido en gran medida descrito, medido y delimitado, lo que se abre no es tanto una respuesta como una pregunta: dónde se sitúa el misterio cuando todo aquello que conocemos ha sido casi completamente definido.
En este sentido, este proyecto se orienta hacia la búsqueda de espacios que desafíen la lógica de lo dado, donde la ensoñación opera como una herramienta de desplazamientoy apertura. Es ahí donde emerge la noción de imaginar un paisaje o un nuevo lugar, entendido no como evasión de lo real, sino como una reformulación poética que permite pensar y habitar el mundo desde otras configuraciones posibles.

 LA NADA NADEA. Miguel Ángel Sweeney

Tabla participativa para la generación automática de discurso artístico vacío. Esta obra nace de la observación crítica de ciertos entornos académicos y artísticos donde, en ocasiones, la complejidad del discurso parece adquirir más peso que la propia obra. A través de una tabla de conceptos y fórmulas lingüísticas reutilizables, la pieza permite construir infinitas justificaciones curatoriales cargadas de abstracción, ambigüedad y solemnidad.
El trabajo no busca ridiculizar el pensamiento artístico, sino señalar cómo determinados códigos del lenguaje contemporáneo pueden convertirse en una estética en sí misma: una maquinaria verbal capaz de legitimar casi cualquier producción independientemente de su profundidad, intención o calidad material.
La nada nadea convierte el vacío en método y el discurso en objeto artístico. El espectador participa activamente en la fabricación de sentido, enfrentándose a una pregunta incómoda: ¿cuánto del valor del arte reside realmente en la obra y cuánto en la manera en que aprendemos a nombrarla?

An die Gaffer. Manuel Monterrubio

Lo bello se tensa, se enfría, la belleza es cubierta por un velo, se vuelve enigma. El trabajo parte de los “los álbumes de belleza” de la Emperatriz Elisabeth de Bavier (Sissi) : una acumulación insistente de imágenes (cartes de visite) de mujeres bellas como muestra de su obsesión por la perfección.

La descontextualización como desajuste, una suspensión que detiene el tiempo, volviendo a lo anacrónico, a un pasado que resulta misterioso. La imagen se codifica, se difumina, presentándose como un espacio de visión pausada ante una latente contradicción entre lo hipnótico y lo incierto.

Cuatro estómagos. Cecilia Serrano Moreno y Valentina Noya Leal

“Vaca” es el insulto que se usa para denominar a las mujeres gordas y así desplazarlas de su categoría humana. Vacas y mujeres convergen, son objetos de consumo que son reducidos a trozos para el deleite ajeno, despojándonos de la posibilidad de ser seres completos y complejos. A la vez, las vacas son rumiantes poligástricas y en ese rumiar podemos ver la posibilidad de un hacer diferente, de un digerir diferente, atendiendo al proceso y no necesariamente al resultado ¿cómo es ese rumiar en esta sociedad plagada de una vorágine de imágenes?
Cuatro estómagos plantea una reflexión crítica en torno al consumo y la objetivación de las mujeres a través de la analogía de la vaca. Al develar la mirada fragmentaria del consumidor planteamos una forma de resistencia basada en la repetición para repensar el tipo de producción que estamos viviendo. Apelamos al gesto de consumir/alimentarse para generar un proceso de asimilación de las imágenes y mensajes de los cuales nos nutrimos.